Daniel Ortega acepta participar en diálogo nacional, según obispos de Nicaragua

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Asimismo, en dichas redes también se afirma que 'los que llaman al paro son los burgueses que tienen los bolsillos llenos, sin importarles que la gente que a diario sale a buscar el pan cada día somos los que sufrimos.' La denominada Alianza Cívica convocó a un paro nacional de 24 horas para este jueves, lo cual suscitó el rechazo de gran parte de la población.

Asimismo, la Alianza instó a los empleados públicos a no presentarse a sus puestos de trabajo y también llamó a sus partidarios a permanecer en las calles, lo cual ha generado fuertes tensiones y afectaciones en diversos ámbitos de la sociedad.

Y expresaron su pesar por las más de 140 muertes en Nicaragua en los enfrentamientos con la Policía Nacional.

"Si lo hacen todos juntos no podrán tomar represalias en contra de ustedes", consideró.

Aguerri recordó que "es un paro cívico nacional y pacífico que abarca a todo el país y todas las actividades económicas salvo aquellas relacionadas con la preservación de la vida y la cobertura de servicios básicos para la población". "La decisión tomada es que se convoque a la asamblea del diálogo para que la misma mesa del diálogo lo dé por clausurado, ante la irresponsabilidad de quienes gobiernan", dijo el obispo Abelardo Mata, miembro de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN).

"Agradecemos a los nicaragüenses que confían en la mediación que estamos realizando y a la comunidad internacional que nos ha respaldado en esta labor que hacemos como pastores del pueblo de Dios, a nosotros encomendados, y al cual acompañados en sus tristezas, sufrimientos, esperanza y anhelos por construir un país en paz, justicia y libertad", dicta el comunicado firmado por el Monseñor Silvio Báez, Monseñor Carlos Enrique, Obispo de Jinotega; Monseñor Rolando Álvarez, entre otros. La Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) está a unas cuadras de la radio y está ocupada por estudiantes que se oponen al gobierno de Ortega, según El Universal.

En Carazo, un enfrentamiento en Jinotepe dejó dos manifestantes antigubernamentales muertos.

Este martes, en tanto, hubo otra jornada de protestas. A los más viejos la situación del país les recuerda los últimos meses del somocismo, cuando la dictadura, herida de muerte, desató una durísima represión en las ciudades.

Los obispos plantearon el pasado 7 de junio a Ortega una hoja ruta para poner fin a la crisis más sangrienta que vive el país centroamericano desde los años de 1980, y el mandatario les pidió unos días para reflexionar sobre la propuesta.

Las protestas contra el presidente Daniel Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, comenzaron por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia del líder, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción en su contra.

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