Rechazados por Italia, tres barcos con 630 inmigrantes fueron a Valencia

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A 35 millas náuticas de Italia y a 27 millas de Malta, la embarcación no ha recibido ningún aviso del servicio de Salvamento Marítimo de Roma, de quien habitualmente reciben las instrucciones.

El Gobierno de España se está planteando la posibilidad de ofrecer el puerto de Palma de Mallorca para que atraque el barco 'Aquarius', que navega con más de 600 inmigrantes y refugiados rescatados por Médicos Sin Fronteras y SOS Mediterranée, según han informado fuentes del Ejecutivo de Pedro Sánchez.

Salvini optó en cambio por pedir oficialmente a Malta -un pequeño país insular al sur de Italia- que reciba a la embarcación Aquarius y "asuma sus responsabilidades".

Ha organizado un gabinete especial de urgencia para la coordinación de todas estas organizaciones, a fin de que se puedan atender las necesidades de los migrantes que se encuentran camino del Puerto de Valencia.

El otro vicepresidente, ministro del Interior y líder del partido ultraderechista Liga, Matteo Salvini, tuiteó: "España nos quiere denunciar, Francia dice que soy 'vomitivo'".

Muchos de los inmigrantes fueron rescatados en aguas controladas por Libia, una ruta común para inmigrantes indocumentados que intentan entrar a Europa desde el África subsahariana.

Los migrantes a bordo del barco
Los migrantes a bordo del barco

Las autoridades han pedido al barco Aquarius, de la ONG francesa SOS Mediterráneo, que les faciliten información de los inmigrantes porque se necesita saber las edades, si hay personas mayores y menores no acompañados y el estado de salud de las mujeres embarazadas, entre otros datos.

Sobre la situación de los migrantes a bordo del ´Aquarius´, los voluntarios destacan que éstos "están contentos de dirigirse finalmente a un puerto seguro después de ser rescatados en el Mediterráneo, pero sobre todo de no ser devueltos a Libia".

ACNUR, la agencia de la ONU de ayuda a los refugiados en Italia ha pedido a los "estados y actores involucrados" que "encuentren rápidamente soluciones para permitir que los inmigrantes y refugiados a bordo del Aquarius puedan desembarcar de manera segura y rápida".

El vicepresidente solicitó además "modificar lo antes posible" el Reglamento de Dublín, que establece las normas para el reparto de inmigrantes en la Unión Europea. La alegría de los subsaharianos que como ella se mostraron contentos y agradecidos cuando los voluntarios de Médicos Sin Fronteras les comunicaron ayer que partían rumbo al puerto de València después de que el Gobierno español se hubiera ofrecido a prestarles auxilio, contrastaba con el escepticismo de marroquíes y argelinos, quienes pese a ser minoría en el barco, son conscientes de que no está tomada la decisión de qué hacer con ellos.

"No estamos hablando de inmigración, sino de una situación límite y España tiene que responder como país responsable".

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