Kim contradice a Trump y asegura que le prometió retirar las sanciones

Compartir

El líder norcoreano, Kim Jong-un, y el presidente norteamericano, Donald Trump, firmaron este martes en Singapur un acuerdo para desnuclearizar la península coreana, luego de tres horas y media de reunión, en un evento cubierto por más de 5 000 periodistas de todo el mundo.

Trump y Kim se reunieron el martes en Singapur, un encuentro sin precedentes entre el líder de la democracia más poderosa y el heredero de una dinastía dictatorial, presentándose como iguales frente a las banderas de sus respectivos países.

"El presidente Trump se comprometió a proveer garantías de seguridad a la RPDC (República Popular Democrática de Corea) y el presidente Kim Jong Un ratificó su firme e inquebrantable compromiso de desnuclearizar completamente la Península de Corea", señaló el comunicado. Comprensiblemente, la desnuclearización es un proceso largo, pero debe haber un calendario y un proceso verificable.

Las negociaciones entre los dos países comenzarán a partir de la próxima semana y estarán dirigidas por el secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo, figura clave en el diálogo entre Estados Unidos y Corea del Norte.

El presidente Trump ha indicado que se puede invitar a Kim a la Casa Blanca en un "momento apropiado".

Añadió que estas maniobras son "muy provocativas" y afirmó que "bajo las actuales circunstancias, es inapropiado realizar juegos de guerra" y que su suspensión "es algo que apreciará (Corea del Norte)". "Donde nos veamos guapos, delgados y perfectos", dijo Trump.

Los mandatarios se dieron un histórico apretón de manos, una imagen simbólica y hasta hace poco inimaginable, tras décadas de tensiones provocadas por las ambiciones nucleares de Pyongyang.

El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo hoy en Singapur que las sanciones económicas a Corea del Norte continuarán mientras el régimen no se deshaga de su arsenal nuclear de manera efectiva.

Se trata de la primera cumbre entre ambos países después de casi 70 años de confrontación a raíz de la Guerra de Corea (1950-1953), y más de una veintena de negociaciones fallidas, a causa del programa atómico coreano.

Washington y Pyongyang prometieron además que recuperarán los restos de los prisioneros de Guerra y de los desaparecidos en combate durante la Guerra de Corea.

Por su parte, el viceministro de Relaciones Exteriores ruso dijo que el Kremlin hacía una evaluación positiva de la cumbre pero que "el diablo está en los detalles", reportó la agencia de noticias Tass.

El avance logrado en la cumbre podría marcar el inicio de un proceso diplomático que podría traer cambios permanentes a nivel de seguridad en el noreste asiático, como cuando la visita del expresidente estadounidense Richard Nixon a Pekín en 1972 supuso una transformación de China.

Compartir