Alarma el aumento de la tasa de suicidios en Estados Unidos - Actualidad

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Ayer se supo que el reconocido chef estadounidense Anthony Bourdain, de 61 años, se suicidó en Francia, informó la cadena televisiva CNN para la que trabajaba.

Estos casos resaltan la importancia de reconocer las posibles señales de advertencia cuando alguien intenta terminar con su vida.

"¿Qué estamos haciendo como nación para ayudar a las personas a manejar estas cosas? -se preguntó Christine Moutier, directora médica de la Fundación Estadounidense para la Prevención del Suicidio- Porque cualquiera puede experimentar esas tensiones".

Las otras dos causas principales de muerte que van en incremento son el Alzheimer y las sobredosis por drogas, aclaró.

"Especialistas aseguran que en el 90% de los suicidios la persona tenía un trastorno mental previo y advirtieron que "es importante estar alerta a cambios de conducta de las personas", como aislamiento" para prevenir esta problemática de la salud pública que cada 40 segundo se cobra una víctima en el mundo.

Según los estados, el aumento en la tasa de suicidios en el último período estudiado (2014-2016) va de 6,9 por cada 100 000 personas por año en Washington, la capital federal, a 29,2 en Montana, un estado rural del noroeste.

Entre quienes no tenían un diagnóstico de ninguna enfermedad mental, los suicidios que se realizaron con arma de fuego alcanzaron un 55.3%; por estrangulación o ahorcamiento un 26.9%, y por envenenamiento un 10.4%.

El reporte indica que la tasa ha aumentado cerca de un 30 % desde 1999, mientras que en 2016 cerca de 45.000 personas mayores de 10 años se suicidaron en Estados Unidos. "Los opioides estuvieron presentes en el 31% de las personas que murieron por envenenamiento".

La mayoría de los suicidios involucran armas de fuego (48,5%), señala el estudio. Analizando a fondo, los investigadores encontraron que múltiples circunstancias -incluida la pérdida de (o problemas en) una relación- tendían con más probabilidad a desencadenar el suicidio entre aquellos que no padecían enfermedades mentales.

La conclusión más importante, según los profesionales de la salud mental, es que el suicidio es un problema, no solo para los enfermos mentales, sino para cualquier persona que tenga problemas serios en su estilo de vida.

"No tenemos todas las respuestas".

Independientemente de si sufrían trastornos mentales o no, muchos de los que se suicidaron experimentaron "uno o varios factores que contribuyeron, incluyendo problemas en sus relaciones, a una crisis en las semanas recientes y al abuso de sustancias problemáticas", añadió.

Frente a estas cifras, el CDC llamó a los estados a relanzar las políticas de prevención y "responder a los factores que contribuyen al suicidio".

"El suicidio, más que el deseo de morirse tiene una intensión de superar un problema, que pueden ser económicos, legales, conflictos de identidad sexual, emocionales o padecimientos de enfermedades crónicas graves".

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