Tiene sólo 9 años y es adicta a los videojuegos

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Días más tarde, la maestra de la pequeña les llamó para avisar que sus calificaciones no iban bien y que se quedaba dormida en clase. Carol incluso contó que su hija le pegó en dos oportunidades al padre cuando él intentó quitarle la consola. Los padres se dieron cuenta además que la niña se había vuelto inusualmente contestona y agresiva, algo que achacaban a las hormonas.

En poco tiempo, Carol y Richard comenzaron a notar que los pagos regulares al juego se realizaban a través de su tarjeta de crédito.

Fue entonces cuando le sacaron la consola y le limitaron las horas de juego, a una hora de lunes a viernes y dos durante los fines de semana.

El peor momento llegó una noche que los padres descubrieron que su hija se había originado encima para poder seguir jugando al ´Fortnite´. "Encontré que su trasero estaba en carne viva".

El título de disparos y superviviencia ha registrado más de 40 millones de descargas desde su lanzamiento en julio pasado, lo que generó un número récord.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), que a partir de este mes tratará la adicción a videojuegos como un trastorno, describe esta condición como un patrón de comportamiento según el cual el juego "prevalece frente a otros intereses vitales, con un deterioro significativo en el ámbito familiar, social, educacional y personal".

Otro de los síntomas es "la continuación y el aumento de la actividad pese a la aparición de consecuencias negativas". Fue en ese momento cuando la niña confesó que había estado jugando todas las noches en secreto, durante dos meses, cuando sus padres se iban a dormir. El juego altamente adictivo está disponible para PS4, Xbox One, iOS, Mac y Microsoft Windows, informó The Washington Post.

La madre de la niña asegura no tener idea, cuando la dejaban jugar a Fornite, de la adicción o de los problemas mentales que podría llegar a causar.

"Este es un problema grave que está destruyendo la vida de nuestra niña y alguien tiene que intervenir para prohibirlo antes de que se convierta en una epidemia", sentenció la madre, informan los medios ingleses. "Se volvió solitaria, siempre irritada y perturbada tras jugar hasta 10 horas por día", arremetió Carol, de 36 años, quien no mostró su cara para no comprometer a su hija.

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