Se desintegra asteroide sobre África sin causar daños

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La NASA calculó que el asteroide venía aproximándose a una considerable velocidad de 27,738 millas por hora (44,640 km/h), destacó la SAC.

Se estimó que el asteroide tenía solo unos 2 metros de ancho, que es lo suficientemente pequeño como para desintegrarse de forma segura en la atmósfera de la Tierra.

Cuando se detectó por vez primera, este se encontraba a una lejana distancia como la órbita de la Luna, y a pesar de la falta de datos de seguimiento se impidió predecir con exactitud su caída en la Tierra, calculándose una franja de posibles ubicaciones desde el sur de África hasta Nueva Guinea. Los informes de una brillante bola de fuego sobre Botswana, África, a primera hora de la tarde del sábado coinciden con la trayectoria prevista para el asteroide, informa el Jet Propulsion Laboratory de la NASA.

El asteroide entró en la atmósfera de la Tierra a una velocidad de 17 kilómetros por segundo, y se desintegró sobre la superficie, creando una bola de fuego brillante que iluminó el cielo de la tarde.

El evento fue presenciado por varios observadores y por algunas cámaras de seguridad.

Fue apenas la tercera ocasión que los científicos logran detectar un asteroide en trayectoria directa hacia la Tierra.

Los rastreadores de asteroides en la NASA y otros lugares determinaron rápidamente que el objeto era demasiado pequeño para representar alguna amenaza.

Funcionarios de la NASA señalaron que la premura entre los científicos y los observadores de asteroides fue un buen ejercicio de entrenamiento.

"Este fue un objeto mucho más pequeño del que tenemos la tarea de detectar y advertir", dijo Lindley Johnson, oficial de Defensa Planetaria en la sede de la NASA. Los sistemas de rastreo redujeron el área al sur de África. Además, por segunda vez se ha podido predecir que un cuerpo celeste caería en el planeta mucho antes de que se produjera el evento en sí, explica Paul Chodas, directivo del Centro de Estudios de Objetos Próximos a la Tierra. "Sin embargo, este suceso del mundo real nos permite probar nuestras capacidades y da cierta confianza de que nuestros modelos de predicción de impacto son adecuados para responder al potencial choque de un objeto más grande".

La agencia espacial estadunidense detalló que el primer evento de este tipo fue el impacto del asteroide de cuatro metros, 2008 TC3, que iluminó el cielo antes del amanecer al norte de Sudán el 7 de octubre de 2008, el cual se descubrió 19 horas antes del impacto.

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