Invita Corea del Norte a ceremonia para desmantelar complejo nuclear

Compartir

El gobierno de Estados Unidos anunció este martes que mantenía los preparativos para la cumbre entre Donald Trump y Kim Jong Un, aún después que Corea del Norte arrojó una sombra de dudas sobre la realización del evento.

El gobierno norcoreano dijo que dichos ejercicios militares son "un ensayo para la invasión del Norte" y los calificó como "una provocación", en medio de la mejor relación entre las Coreas. Pero Washington decidió realizar ejercicios militares de Washington con Corea del Sur y eso agravó el posible armisticio.

Según la agencia Yonhap, para Pyongyang el despliegue se trató de una "provocación que va en contra del desarrollo político positivo en la península".

Según anunció el jueves el propio Trump, su reunión con Kim tendrá lugar el 12 de junio en Singapur.

En los ejercicios militares, que comenzaron el pasado viernes y durarán dos semanas, participa un centenar de aviones, entre ellos ocho del tipo F-22, indetectable al radar, así como cazabombarderos F-15 y bombarderos estratégicos B-52.

"Seguimos avanzando" para la cumbre del 12 de junio, dijo Heather Nauert, portavoz del Departamento de Estado, quien añadió que Washington no recibió ninguna "notificación" de la advertencia norcoreana reportada poco antes por una agencia noticiosa surcoreana.

Corea del Norte canceló las conversaciones de alto nivel que había iniciado con su vecino meridional, según informó la agencia de noticias surcoreana Yonhap citando a la agencia norcoreana KCNA.

El martes, el ejército de Corea del Sur dijo que Corea del Norte estaba planeando cerrar su sitio de pruebas nucleares la próxima semana, una evaluación respaldada por investigadores de los EE.

El encuentro entre el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, y el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, pende de un hilo.

De acuerdo a Estados Unidos y Corea del Sur, ese tipo de ejercicios son con fines de protección y forman parte de un acuerdo entre ambas partes firmado en 1953. Este hecho fue el tercer encuentro entre mandatarios de ambos países en siente décadas, además de que fue el primero del lado sur de la frontera, ya que los anteriores se habían llevado a cabo en la capital norcoreana.

Compartir