La familia de Lula lo visitó por primera vez en la cárcel

Compartir

Como ha ocurrido desde el pasado sábado, 7 del presente mes, cuando Lula ingresó en la sede de la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba, donde ocupa una celda de 15 metros cuadrados, cientos de personas le manifestaron a distancia su apoyo desde el campamento "Lula Libre".

También reiteró que, a pesar de su situación judicial, Lula sigue siendo el candidato del PT para las elecciones presidenciales del próximo octubre.

Aunque las visitas a los presos en la Policía Federal de Curitiba son los miércoles, el organismo aplazó para este jueves la reunión con Lula por "cuestiones de seguridad". Aun así, los esfuerzos de los abogados no cesan y, este viernes, la defensa presentó una apelación frente a la negativa a impedir la prisión, decidida el pasado sábado por el juez Edson Fachin, de la Corte Suprema, apenas unas horas antes del arresto de Lula.

"Lula está incomodando, porque no es una figura normal, sino que es el mayor líder popular que el país ha tenido en su historia", declaró la presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), Gleisi Hoffmann.

"Hay comprobados riesgos a la población que reside en torno al edificio de la Policía Federal, a los agentes federales y al resto de los integrantes del sistema de Seguridad Pública que viven en las inmediaciones" del recinto en razón de la "invasión" de seguidores de Lula, señalaron.

"Los policías que atienden a la población están sin poder desarrollar sus actividades normalmente", dice el escrito, que agrega que algunos vecinos sufrieron amenazas por parte de los militantes que respaldan a Lula.

En cambio, si Lula no puede ser candidato, Bolsonaro, un militar retirado partidario de las dictadura militar que vivió Brasil entre 1964 y 1985, sería el más votado, con el 17 por ciento de los votos, seguido de Marina Silva, con el 15 por ciento, y el laborista y ex ministro Ciro Gomes, con el 9 por ciento.

Fuentes de ese sindicato sugirieron una unidad de las Fuerzas Armadas de Brasil como el lugar idóneo para la reclusión de Lula, quien actualmente cumple una pena de 12 años y 1 mes de prisión por corrupción en la sede de la Policía Federal de Curitiba, en el estado de Paraná (sur).

"Estamos transformando las detenciones provisorias en definitivas, como quiere Moro".

Las posibilidades del actual presidente Michel Temer, quien en varias ocasiones dio a entender que se lanzará a la reelección, también parecen muy pocas.

Compartir