Asesinó a sus bebas gemelas porque "lloraban mucho"

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El episodio comenzó a investigarse el sábado cerca de las 23.30, cuando María Jael Soledad Morra (33) fue encontrada por policías de la comisaría segunda de Las Malvinas, en General Rodríguez, deambulando sola y sucia por la calle.

Al ser consultada sobre su estado, la mujer les contó a los efectivos que había logrado fugarse de su casa, donde su marido la mantenía cautiva desde hacía un año. Morra fue trasladada a la comisaría y la policía se comunicó con la fiscal especializada en violencia de género de ese distrito, Daiana Silvetti.

Por orden judicial, la policía fue hasta la casa de la madre de Mendoza, donde logró detenerlo.

Al ser revisada por los médicos policiales, se estableció que la mujer estaba bien de salud, aunque presentaba unas lesiones leves, y llamó la atención de los investigadores notar que tenía unos papeles en sus manos que se negaba a soltar.

Los oficiales la llevaron a la que señaló como su casa donde el hijo mayor de la pareja informó que su esposo había salido a buscarla.

Cuando uno de los policías se acercó para decirle que se estaba evaluando su situación ya que su esposa acababa de inculparlo en un doble homicidio, Mendoza confesó haberlo hecho y hasta les aconsejó a los pesquisas que no fueran a buscar nada porque los cuerpos de las niñas habían sido arrojados al río.

"Si bien la denunciante tiene capacidades diferentes, su relato fue muy creíble". Y el hombre, a eso, replicó que ella las había asfixiado porque lloraban y que cuando él las encontró muertas, decidió prenderlas fuego ante el temor de que la Justicia lo acusara.

Sin embargo, en la comisaría Mendoza, imputado del delito de "doble homicidio agravado por el vínculo, privación de la libertad y violencia de genero", admitió el crimen: dijo que mató a las bebas porque lloraban mucho y que a una la arrojó al río y a la otra la enterró.

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