Empleados donan horas extra para que padre cuide de hijo enfermo

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En total, eran más de 18 meses de trabajo extra. Su hijo Julius había sido diagnosticado con Leucemia a los 3 años, por lo que su tratamiento lo mantuvo 9 semanas internado en un hospital. Cuando estaba por salir y regresar a su casa en la ciudad de Fronhausen, su mamá murió a causa de una enfermedad cardiaca.

Andreas Graf se encontraba enfrentando la peor etapa de su vida.

Aunque pidió sus vacaciones anuales, estas no fueron suficientes para darle a su hijo todas las atenciones necesarias. Incluso aquellos que no conocían a Graf decidieron apoyar. Todos los 650 trabajadores, algunos de ellos sin haber conocido nunca a al papá de Julius, firmaron el acuerdo y en dos semanas ya habían acumulado 3.264,5 horas que la compañía permitió usar a Graf como una baja pagada.

Meier confesó haberse sentido abrumada ante la respuesta de los empleados. Gracias a la generosidad de sus colegas, Andreas pudo tomarse más de un año para cuidar a su hijo. "Sin esta tremenda ayuda, ya me habría quedado sin trabajo", afirma Graf, quien asegura que "al principio me quedé sin palabras, no podía decir nada". Después de la quimioterapia, Julius, que cumplió cinco años a finales de febrero, ahora se siente lo suficientemente bien como para regresar pronto a la guardería.

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