Francia lamenta decreto de EU sobre arancel al acero y aluminio

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La comisaria de Comercio de la Unión Europea, Cecilia Malmström, y el ministro japonés del ramo, Hiroshige Seko, mostraron su preocupación al respecto al representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, con quien ambos se reunieron en Bruselas.

"En tanto que socio cercano de Estados Unidos en (materia de) seguridad y comercio, la UE debe ser excluida de las medidas anunciadas", insistió Malmström a Lighthizer.

Malmström aseguró que la UE tardaría un máximo de 90 días en actuar tras la entrada en vigor de los aranceles estadunidenses.

Uno de los primeros en reaccionar fue China, que pidió a EU, retire "lo antes posible" esos nuevos aranceles, pues alertó que tendrán un "grave impacto" sobre el comercio internacional.

En Tokio, el ministro de Asuntos Exteriores de Japón, Taro Kono, calificó de "lamentables" esas medidas arancelarias y advirtió de que "puede afectar mucho la cooperación económica entre Japón y EEUU".

Para el director del departamento de investigación del Ministerio chino de Comercio, Wang Hejun, la decisión atenta contra el orden comercial de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

En el mismo tono se pronunció Corea del Sur, que lamentó la decisión de Trump, a quien anticipó que evalúa acudir a la OMC.

En base a una legislación que autoriza al mandatario a tomar medidas contra importaciones que socavan la seguridad nacional, Trump fijó aranceles de un 25% a la importación de acero y del 10% a la de aluminio, de los que en principio quedarán excluidos los vecinos México y Canadá.

Pese a esta aparente voluntad de acción conjunta por parte de Estados Unidos, la decisión de Trump ha sido criticada precisamente por ser unilateral, contraria a las normas de la OMC y potencialmente muy perjudicial para la economía y el empleo.

La Secretaría de Economía mexicana señaló que el proceso de negociaciones para la modernización del TLCAN "sigue su curso de manera independiente a ésta o cualquier medida de política interna que tome el gobierno de Estados Unidos". Malmstroem dijo que el verdadero problema es la sobreoferta de acero en los mercados globales y rechazó la afirmación de Trump de que los aranceles son necesarios para proteger la seguridad nacional estadounidense, especialmente cuando la mayoría de los países de la UE son miembros de la OTAN.

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