Aficionados del West Ham arman trifulca en el campo

Compartir

El West Ham vivió una auténtica pesadilla en el partido ante el Burnley, pues además de caer 3-0 en casa, su afición invadió la cancha y protestó ante David Sullivan, dueño del equipo, para mostrar su inconformidad por el mal momento que viven los Hammers.

Cuando el Burnley anotó el 2-0 en el estadio Olímpico de Londres, los fans locales invadieron el terreno de juego, para reclamar a los jugadores, el partido fue detenido unos minutos, aunque se acabó desarrollando con normalidad. En ese momento, todo el estadio se unió para cantar en contra de la directiva del club. "Echen a la junta directiva, echen a la junta directiva", expresaba la parcialidad local, poco antes de que otro aficionado ingresara al césped para marcar terreno colocando el banderín del corner en la mitad de la cancha.

Fue hasta el minuto 61 que el Burnley se adelantó en el electrónico después de una gran pase a profundidad para Johann Gudmundsson, quien llegó casi hasta línea de fondo y mandó un centro retrasado que fue rematado por Ashley Barnes. Cuatro minutos más tarde, Chris Wood hizo el segundo gol con un remate de derecha cerca de la portería. Entonces todo empeoró, tanto dentro como fuera del campo. Actualmente tiene 30 punots y marcha en el puesto 16 de la tabla de posiciones, luchando muy fuerte contra el descenso.

Compartir