Gobierno suspende diálogos con el Eln

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El gobierno nacional estuvo siempre dispuesto a prorrogar el cese al fuego con esa organización y negocia uno nuevo.

El ELN comenzó el miércoles una escalada de violencia en diferentes partes del país, después de que terminara el cese al fuego bilateral de 100 días con el Gobierno.

Presidente Juan Manuel Santos ordenó al jefe del equipo negociador Gustavo Bell que se regrese a Bogotá, para evaluar el futuro del proceso de paz con el Eln.

"Inexplicablemente el ELN no solo se negó, sino que reanudó sus ataques terroristas, justo el día en que se debía iniciar el nuevo ciclo de negociaciones", agregó.

Los primeros cuatro atentados contra la infraestructura petrolera en el centro y este del país, llevaron a que el presidente, Juan Manuel Santos, el miércoles suspenda temporalmente el reinicio de los diálogos con esa guerrilla.

Además, subrayó que desde hace varias semanas el Ejecutivo había reiterado al grupo terrorista la intención de prorrogar el cese al fuego, "para responder afirmativamente ante la solicitud de la Conferencia Episcopal, las Naciones Unidas, los países amigos y centenares de organizaciones de la sociedad civil". 'El interés del Gobierno del presidente, Lenín Moreno, la canciller, María Fernanda Espinosa, y el pueblo ecuatoriano es el de continuar prestando todo el apoyo y la solidaridad que Colombia demanda para lograr la paz completa y definitiva', indicó la comunicación.

Informaron las autoridades que en la madrugada de este miércoles dos hombres armados dinamitaron el oleoducto Caño Limón - Coveñas en el sector conocido como Caña Guata, en el límite entre Saravena y Cubará, del departamento de Arauca.

Los ataques ocurrieron apenas unas horas después de terminar un acuerdo de cese del fuego y de hostilidades que las partes pactaron entre el 1 de octubre del año pasado y este 9 de enero.

El gobierno de España instó este jueves a la guerrilla del ELN a cesar en sus ataques y retomar la negociación con el gobierno de Colombia para "facilitar un acuerdo definitivo de paz".

"No hay duda de que la voluntad de paz del jefe de la república es indeclinable, pero también esa voluntad de paz debe corresponder a expresiones de voluntad y a hechos concretos que permitan avanzar", señaló Naranjo.

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