AI advierte de la persistencia del conflicto en el Chocó

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El gobierno selló el 24 de noviembre de 2016 un acuerdo con las otrora Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), hoy convertidas en partido político, pero "todavía queda mucho por hacer para que el proceso de paz suponga alguna diferencia real en la vida de las personas", dijo Salil Shetty, secretario general de AI, de visita en Colombia para la presentación del informe.

"Aunque haya disminuido el número de muertes de civiles desde la firma del acuerdo de paz entre el gobierno colombiano y las Farc, el conflicto armado sigue siendo en gran medida una realidad para millones de personas en todo el país", ha afirmado Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional.

Dicho informe señala que aún hay presencia de otros grupos armados en la región y ante la ausencia del Estado, varias comunidades se retiraron a regiones en las que no cuentan con acceso a corriente eléctrica y agua.

"Si (el Acuerdo de Paz) fuera veraz, no habría grupos armados en nuestra tierra".

"En la medida en que el Estado no ocupe el vacío que dejó la desmovilización de las FARC se están poniendo en riesgo a las comunidades". Además, tanto defensores de los derechos humanos como dirigentes comunitarios fueron amenazados por los grupos armados aún presentes en Chocó. Una de las víctimas más recientes es Aulio Isaramá Forastero, gobernador indígena del Chocó, presuntamente asesinado por miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) la noche del 24 de octubre.

Para Anmistia, llama la atención que quince años después de la masacre de Bojayá, las comunidades siguen estando en peligro por la presencia del ELN y de grupos paramilitares y, especialmente, por el abandono del gobierno, quien no ha tomado medidas para garantizar su seguridad.

En el departamento del Chocó "persisten casos de desplazamientos forzados colectivos, muertes o heridos con minas antipersonal y asesinatos selectivos que han ocurrido tras la salida de las FARC del territorio", denuncia la organización humanitaria en un informe publicado este miércoles en Bogotá.

"La única forma de garantizar que no vuelvan a cometerse estos crímenes, es aplicar debidamente todas las medidas incluidas en el Acuerdo de Paz dirigidas a proteger a las víctimas.

Invertir más recursos en las unidades responsables de proteger a la población local, investigar los abusos y reconocer públicamente que los grupos paramilitares continúan activos en la zona serían pasos muy acertados", finalizó Shetty.

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