Díaz-Canel recibió al Director Ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos

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La Habana, 17 se (PL) El director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA), David Beasley, expresó aquí la voluntad de su organización de acompañar a Cuba en el proceso de recuperación tras el paso del devastador huracán Irma.

Indica que el directivo se reunió con las principales autoridades cubanas y anunció que el PMA, parte de Naciones Unidas, ya dispone en Cuba de mil 606 toneladas de alimentos, y que ha dispuesto 1,5 millones de dólares de su fondo de emergencias para comprar alimentos adicionales.

Beasley, de origen estadounidense y exgobernador de Carolina del Sur, especificó que la ayuda complementará por cuatro meses las necesidades alimentarias de unos 664.000 damnificados cubanos.

"En momentos como este, todos ponemos de lado nuestras diferencias políticas y nos unimos por el bien común y si no hubiera sido por el trabajo del Gobierno cubano con las personas, el impacto hubiera sido mucho peor", enfatizó.

"La magnitud de la devastación provocada por Irma requiere que trabajemos juntos para asegurar una recuperación inmediata y que las personas vuelvan a disponer de agua, alimentos, techos y que la economía vuelva a restablecerse" precisó.

"Es realmente impresionante lo que el pueblo cubano ha hecho, se han destruido miles de viviendas, hospitales, escuelas y la infraestructura eléctrica y las personas están enfrascadas en la recuperación", declaró Beasley tras recorrer varias casas devastadas por el huracán.

Según Beasley, las acciones del PMA complementan los esfuerzos del gobierno cubano para garantizar el acceso de las personas afectadas por el huracán a una alimentación segura y estable y prevenir el deterioro de su estado nutricional.

Durante su corta e intensa jornada en Cuba, el director ejecutivo del PMA intercambió impresiones con el jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil cubana, el general de brigada Ramón Pardo.

Se interesó por las afectaciones causadas por el huracán en Jaimanitas y escuchó las vicisitudes de los vecinos al paso de Irma -categoría cinco en la escala Saffir-Simpson- que azotó Cuba con vientos huracanados y trenes de olas que superaron los siete metros.

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