Corrupción en Brasil y condena de Lula

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"¡Lula presidente!", rugió la multitud.

El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, sentenciado esta semana en primera instancia a nueve años y seis meses de cárcel, insistió en su inocencia, al tiempo que sus abogados presentaron una primera apelación contra el fallo.

Lula apuntó que "ninguna verdad fue tomada en cuenta" durante el proceso, uno de los cinco que tiene abiertos con la Justicia, la mayoría de ellos relacionados con la trama corrupta que operó en la estatal Petrobras. "Quiero hacer un llamado a la prensa y al pueblo brasileño: Si alguien tiene una prueba contra mí, por favor, que lo diga, que la manden" a la Justicia porque "me quedaría más feliz si me condenasen con base en alguna prueba", declaró.

"Si alguien piensa que con ese fallo me sacaron del juego, sepan que sigo en competencia", dijo Lula a seguidores en la sede del Partido de los Trabajadores en Sao Paulo, un día después de que el juez Sérgio Moro emitiera la condena por aceptar sobornos a cambio de ayudar a una firma de ingeniería a adjudicarse contratos con Petrobras.

Dicha sentencia aún no es firme y deberá ser ratificada por un tribunal superior. Información publicada por diario EL LIBERAL.

Lula da Silva (2003-2010), quien terminó su segundo mandato con un índice de aprobación cercano al 80 por ciento, reafirmó que pretende ser candidato del PT a la presidencia en las elecciones generales de octubre de 2018. "En política el único que puede decretar mi final es el pueblo brasileño", exclamó el líder del Partido de los Trabajadores. En ese caso, la sentencia definitiva podría darse a conocer en plena campaña electoral o incluso cuando Lula ya haya sido elegido para un tercer mandato presidencial. Y digo supuesta corrupción porque la acusación contra Lula es una ridiculez si partimos del hecho de que siendo presidente manejó más del 5 mil billones de dólares en los presupuestos, y absurdamente lo procesan porque supuestamente una empresa privada le regaló un apartamento valorado en unos 700 mil dólares. "La prisión a Lula es un golpe de Estado". Sostuvo que la condena a Lula se trata de "una maniobra para impedirle ser candidato en las próximas elecciones de Brasil, porque era la persona que reunía la mayor consideración ciudadana de los brasileños".

Están juzgando nuestro gobierno, las cosas que hicimos en este país, añadió el ex dirigente sindical, quien enfrentó a la dictadura militar (1964-1985) y colocó a Brasil en el mapa mundial al lograr sacar a 30 millones de la pobreza.

El futuro de Lula, que ha manifestado con contundencia su deseo de postularse, depende ahora de un tribunal de segunda instancia en la ciudad de Porto Alegre.

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