Alerta en El Salvador tras contabilizar cuatro muertos por las lluvias

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Ante el agravamiento de la situación climática, Protección Civil elevó a amarilla la alerta a nivel nacional y naranja en el municipio de Chalatenango.

Entre las 8:00 de la noche del martes 13 y las 7:30 de la mañana del sábado 17, hubo cuatro personas fallecidas, tres lesionadas y 62 albergadas.

En el caso de las personas evacuadas, la mayoría son del cantón Las Minas del departamento de Chalatenango, el más afectado por las lluvias atemporaladas que se mantienen en el territorio.

La entidad gubernamental también informó que las lluvias han provocado la inundación de 150 casas y la evacuación de 40 familias en el municipio de San Diego (sur), en el departamento de La Libertad.

El Cuerpo de Bomberos monitoreó el Caserío Ostúa del Cantón San Gerónimo, debido al crecimiento del caudal del río de la zona.

Finalmente, en Ahuachapán, un hombre de 27 años murió como consecuencia de un choque de vehículos en una carretera en momentos que caía una fuerte lluvia que dificultaba la visibilidad en la vía.

De igual manera, se registran cinco viviendas afectadas, 194 viviendas anegadas, tres viviendas destruidas, un centro escolar dañado, y seis muros colapsados.

Las lluvias persistentes que afectan a El Salvador llevaron a las autoridades a elevar hoy el alerta en todo el territorio, mientras que la cifra de muertos subió a cuatro.

José Alvarado, de la comisión Técnica Sectorial de Logística, informó que se trasladaron 1,800 colchonetas, 108 quintales de maíz, 72 quintales de arroz, 73 quintales de frijol, 1,800 botellas de aceite, 18 quintales de azúcar, que son bodegas adelantadas.

El director de Protección Civil confirmó que la suspensión de clases continúa en el Municipio de Chalatenango, lugar donde este lunes se hará una evaluación para dar continuidad a la medida preventiva.

El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales advirtió sobre el posible desbordamiento de los ríos Paz, Grande de Sonsonate y Jiboa, y crecidas en las desembocaduras de la Bahía de Jiquilisco y el Estero de Jaltepeque. La baja presión que provoca el ingreso de lluvias se mueve de la Península de Yucatán hacia el Golfo de México lo que provocaría el ingreso de humedad y nubosidad en el país.

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